Terror Nocturno

Problemas del sueño

El terror nocturno es un desorden del sueño, no suele afectar la vida del consultante, sin embargo, dañan la calidad de esta. Por ese mismo motivo es necesaria la intervención y el estudio de este fenómeno.  Así mismo hay evidencia del posible factor hereditario de este desorden del sueño (Hernández, 2014).

Para el DSM-5 Terrores nocturnos (pág. 399), establece:

Episodios recurrentes de despertar brusco con terror, que generalmente comienzan con gritos de pánico. Durante cada episodio, existe un miedo intenso y signos de alerta autónoma, como midriasis, taquicardia, taquipnea y sudoración. Existe insensibilidad relativa a los esfuerzos de otras personas para consolar al individuo durante los episodios.   

 La característica esencial de los terrores nocturnos es la presencia repetida de despertares bruscos y que comienza normalmente con un grito de pánico o llanto (Criterio A2). Los terrores nocturnos suelen iniciarse durante el primer tercio del episodio de sueño principal y duran 1-10 minutos, pero pueden durar considerablemente más tiempo, especialmente en los niños. Los episodios se acompañan de una activación autonómica impresionante y por manifestaciones conductuales de miedo intenso.

Durante el episodio, es difícil despertar o consolar al sujeto. Si el sujeto se despierta después del terror nocturno, recuerda poco o nada sobre el sueño, o sólo fragmentos o imágenes simples. Durante un episodio típico de terrores nocturnos, el sujeto se sienta súbitamente en la cama gritando o llorando, con una expresión aterrorizada y signos autonómicos de ansiedad intensa (p. ej., taquicardia, respiración rápida, sudoración, dilatación de pupilas). El sujeto puede ser inconsolable y no responde normalmente a los esfuerzos de otras personas por despertarle o consolarle. Los terrones nocturnos también se denominan «terrores de la noche» o «pavor nocturno».

Durante un episodio típico de terrores nocturnos, a menudo hay un sentimiento de terror abrumador con compulsión por escapar. Aunque puede haber sueños vívidos fragmentados, no se refieren secuencias de sueños como en una historia (como en las pesadillas). Lo más frecuente es que el sujeto no se despierte del todo, sino que vuelva a dormirse y tenga amnesia del episodio al despertarse a la mañana siguiente. Normalmente sólo ocurre un episodio en una noche. Ocasionalmente pueden ocurrir varios episodios a intervalos durante la noche. Estos episodios apenas se producen durante las siestas diurnas.

Extracto del libro: «Te Lo Cuento En Terapia»

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