La Terapia Breve Sistémica se lleva a cabo para abordar una variedad de problemas, desde conflictos familiares y de pareja hasta trastornos emocionales.
Se realiza con el objetivo de generar cambios rápidos y efectivos, centrándose en soluciones prácticas para mejorar la calidad de vida del paciente. Esta terapia es especialmente útil en situaciones en las que se busca una intervención breve pero intensiva.
